Escuchar música sería
una buena terapia para el corazón

- Los latidos del corazón, la presión arterial y la respiración varían en
respuesta a la música, provocando mayor excitación cuando se acelera el ritmo
y un efecto relajante cuando la melodía es lenta y meditativa, indicaron
investigadores italianos.
Por lo tanto, "la música podría causar placer (y quizás un beneficio a
la salud) como resultado de esa alternancia controlada entre la excitación y la
relajación", consideró un equipo de investigadores de la Universita di
Pavia, dirigido por el doctor Luciano Bernardi.
Para investigar los efectos potenciales de la música sobre la salud, en
especial el estrés, los especialistas hicieron que 24 hombres escucharan al
azar series de seis temas de dos minutos de duración mientras registraban los
latidos, la frecuencia de la respiración, la presión arterial y otros
indicadores de excitación o relax.
Antes de comenzar a escuchar la música, los participantes, la mitad de los
cuales tenía conocimientos musicales avanzados, se relajaron durante cinco
minutos.
Las canciones se repitieron luego en un orden diferente y cada una duraba cuatro
minutos. Entre una de las secuencias se introdujo al azar un período de dos
minutos de silencio.
Los temas musicales incluían raga -un tipo de música india -, música clásica
lenta y rápida, tecno, rap y música dodecafónica o de doce tonos, la cual
carece de una estructura rítmica, armónica y melódica tradicional.
Los investigadores descubrieron que la mayoría de las canciones provocaban un
aumento de la presión arterial y de los latidos del corazón, con un mayor
efecto durante las canciones con más ritmo.
Ese efecto parecía depender del tempo y no del estilo. La música clásica rápida
y la tecno tuvieron el mismo efecto.
Los cambios en la frecuencia de los latidos y la respiración fueron más
pronunciados en los músicos entrenados, quienes también tuvieron una
frecuencia respiratoria promedio menor que los que no eran músicos.
Ese mayor nivel de respuesta en los músicos quizás se deba a la capacidad de
sincronizar la respiración con la frase musical, sugirieron los investigadores.
Durante el intervalo de silencio, se redujo la frecuencia de los latidos y la
respiración en los participantes, al tiempo que la presión arterial también
disminuyó.
En los músicos, la pausa también redujo la actividad del sistema nervioso simpático,
que dispara la respuesta de "lucha o huida".
Escuchar música podría tener efectos similares a los de las técnicas de
relajación, indicó el equipo dirigido por Bernardi, las cuales en general
necesitan que la persona se concentre en algo y luego se relaje.
"Una selección adecuada de la música, que alterne ritmos rápidos y
lentos con pausas, se puede utilizar para inducir la relajación y reducir la
actividad del sistema nervioso simpático, y esos sería potencialmente útil
para manejar la enfermedad cardiovascular", concluyeron los investigadores.